La evaluación electrocardiográfica de la isquemia miocárdica ha evolucionado significativamente en las últimas décadas. Una de las clasificaciones más relevantes para la estratificación del riesgo en el infarto agudo de miocardio con elevación del segmento ST (IAMCEST) fue propuesta por Birnbaum y Sclarovsky. Esta clasificación divide la isquemia en tres grados, según las alteraciones del segmento ST y del complejo QRS, y permite una mejor estimación pronóstica de los pacientes.

Clasificación de los grados de isquemia

  • Grado I: esta etapa se caracteriza por ondas T altas, simétricas y puntiagudas, sin elevación del segmento ST (ondas T hiperagudas).
  • Grado II: en el grado II hay supradesnivel del segmento ST, pero sin distorsión de la porción terminal del QRS.
  • Grado III: el grado III representa la forma más grave de isquemia y se caracteriza por elevación del ST con distorsión de la porción terminal del QRS (disminución o desaparición de la onda S en derivaciones con configuración Rs, o elevación del punto J por encima del 50% de la amplitud de la onda R en las derivaciones con configuración qR). Los pacientes con isquemia de grado III presentan mayor mortalidad hospitalaria y un tamaño final del infarto más extenso en comparación con los demás grados.
Grados de isquemia en el ECG
Grados de isquemia en el ECG

Implicaciones pronósticas

Los pacientes con isquemia de grado III presentan una mayor tasa de complicaciones, como reinfarto e insuficiencia cardíaca, además de una menor recuperación de la función ventricular a largo plazo. Esto se debe a la progresión acelerada de la necrosis miocárdica y a la menor eficacia de las terapias de reperfusión en estos casos.

Por otro lado, los pacientes con isquemia de grado II tienen una respuesta más favorable a la reperfusión, especialmente si se tratan en las primeras horas tras el inicio de los síntomas. Una intervención rápida en estos casos puede reducir significativamente el tamaño del infarto y mejorar la supervivencia.

Factores asociados a la isquemia grave (grado III)

Diversos factores pueden contribuir a la evolución hacia una isquemia de grado III, entre ellos:

  • Tiempo prolongado de isquemia: la demora en restablecer el flujo sanguíneo contribuye a la progresión del daño miocárdico.
  • Bajo flujo colateral: los pacientes sin circulación colateral significativa tienen mayor riesgo de isquemia extensa y necrosis acelerada.
  • Menor protección por precondicionamiento isquémico: los episodios previos de isquemia breve pueden inducir mecanismos de protección celular que reducen la progresión de la necrosis, un fenómeno menos frecuente en los pacientes con grado III.

Referencias

  1. Birnbaum Y, Sclarovsky S. The grades of ischemia on the presenting electrocardiogram of patients with ST elevation acute myocardial infarction. J Electrocardiol. 2001;34(4):17–26.