Los bloqueos interauriculares (BIA) son un tema fascinante y, muchas veces, subestimado en el estudio del electrocardiograma (ECG). Aunque con frecuencia se confunden con el crecimiento auricular izquierdo (CAI), estos bloqueos tienen características propias e implicaciones clínicas importantes que todo cardiólogo debe conocer. En este artículo exploraremos en profundidad qué son los BIA, cómo identificarlos y por qué son tan relevantes para la práctica clínica.

¿Qué son los bloqueos interauriculares?

Los BIA se producen cuando hay un retraso o bloqueo en la conducción eléctrica entre las aurículas, generalmente a través del haz de Bachmann, una estructura que transmite el impulso eléctrico generado en el nodo sinusal de la aurícula derecha hacia la aurícula izquierda. Este retraso se representa en el ECG por el aumento de la duración de la onda P y por cambios en su morfología.

Crecimiento auricular izquierdo y aumento de la duración de la onda P

El aumento de la duración de la onda P puede confundirse con CAI, pero debe evaluarse con cuidado. La onda P prolongada aparece en presencia de BIA y no debe interpretarse automáticamente como CAI. Los estudios muestran que la onda P prolongada tiene una razón de verosimilitud positiva (RV+) de 0,94 y una razón de verosimilitud negativa (RV-) de 1,14 para el diagnóstico de CAI, lo que indica que su interpretación aislada puede no ser útil para este diagnóstico. Para el diagnóstico electrocardiográfico de CAI recomendamos el uso del índice de Morris.

Mecanismo fisiopatológico

La conducción interauricular normalmente se produce a través del haz de Bachmann. Cuando hay un retraso o bloqueo en este haz, el impulso eléctrico puede desviarse hacia otras vías menos eficientes, como el tabique interauricular o el seno coronario, lo que da lugar a los patrones observados en los BIA. Este proceso puede desencadenarse por remodelado auricular, fibrosis u otras alteraciones estructurales que afectan la conducción eléctrica.

Clasificación de los bloqueos interauriculares

Los BIA se clasifican en tres grados:

  • BIA de 1.er grado (parcial): se caracteriza por una onda P de 120 ms o más de duración, generalmente con morfología bifásica en derivaciones como DII, DIII y aVF. La conducción está retardada, pero no completamente bloqueada.
  • BIA de 2.º grado: en este caso, la conducción interauricular puede ser normal o presentar características de BIA de 1.er o 3.er grado de forma intermitente en el mismo ECG o en momentos diferentes. Se conoce como “aberrancia auricular”.
  • BIA de 3.er grado (avanzado): el impulso se bloquea en la región del haz de Bachmann y en la fosa oval, y solo permite la conducción a través del seno coronario. La onda P está prolongada y presenta morfología plus-minus en las derivaciones inferiores.
Electrocardiograma con bloqueo interauricular avanzado
ECG | Bloqueo interauricular avanzado

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Implicaciones clínicas y pronósticas

La presencia de BIA, especialmente avanzado, se asocia a un mayor riesgo de arritmias supraventriculares, como la fibrilación auricular (FA). El Registro BAYES, publicado en 2020, destacó que el BIA avanzado se asocia de forma independiente a eventos isquémicos cerebrales, lo que subraya la importancia de identificar y monitorizar adecuadamente a estos pacientes.

Bloqueos interauriculares atípicos

Recientemente se han identificado patrones atípicos de BIA avanzado (BIA-A), caracterizados por variaciones en la morfología o en la duración de la onda P. Estos patrones atípicos aún no se comprenden por completo, pero pueden representar un subgrupo importante de pacientes con riesgo elevado de FA y accidente cerebrovascular (ACV). Aún debe determinarse la verdadera prevalencia de estos patrones en distintos escenarios clínicos, así como su valor pronóstico.

Conclusión

Los BIA son trastornos importantes que afectan la conducción eléctrica entre las aurículas. Su clasificación en grados y la comprensión de los mecanismos fisiopatológicos son esenciales para distinguir entre BIA y CAI. Además, sus implicaciones clínicas y pronósticas destacan la importancia de una evaluación cuidadosa y del seguimiento de los pacientes afectados.

Referencias

  1. Bayés De Luna A, Platonov P, Cosio FG, Cygankiewicz I, Pastore C, Baranowski R, et al. Interatrial blocks. A separate entity from left atrial enlargement: A consensus report. J Electrocardiol [Internet]. 2012;45(5):445–51.
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