¿Alguna vez encontró un QRS ancho en medio de una fibrilación auricular y pensó en una extrasístole ventricular? Cuidado: puede ser el fenómeno de Ashman, una trampa clásica que todo lector de ECG necesita conocer.
En este post vamos a explicar cómo reconocer el fenómeno de Ashman, por qué ocurre y qué criterios ayudan a diferenciarlo de los latidos ventriculares prematuros.
Un poco de historia
El fenómeno fue descrito en 1947 por Gouaux y Ashman al observar pacientes con fibrilación auricular. Notaron que, tras un ciclo RR relativamente largo seguido de un ciclo corto, el latido siguiente podía presentar una morfología aberrante, semejante a un bloqueo de rama derecha (BRD).
Esta aberrancia de conducción no es un trastorno fijo del sistema de conducción, sino un fenómeno funcional y transitorio, condicionado por el comportamiento del período refractario del sistema His-Purkinje.
La fisiopatología detrás del fenómeno
El mecanismo es simple, pero elegante:
- Un ciclo RR más largo permite una mayor recuperación y, en consecuencia, prolonga el período refractario de las ramas del sistema de conducción.
- Si ese ciclo largo es seguido de un ciclo corto, el estímulo supraventricular puede alcanzar el sistema His-Purkinje mientras una de las ramas todavía está refractaria.
- La rama derecha, al tener un período refractario naturalmente más largo, es la que se afecta con mayor frecuencia, lo que da lugar a una morfología de BRD.

Criterios electrocardiográficos del fenómeno de Ashman
✅ Un ciclo RR largo inmediatamente antes de un QRS aberrante (patrón clásico: corto–largo–corto)
✅ QRS ancho con morfología de bloqueo de rama (generalmente BRD, aunque puede variar)
✅ Orientación normal del vector inicial del QRS (ayuda a diferenciarlo de las extrasístoles ventriculares)
✅ Intervalo de acoplamiento variable de los QRS aberrantes (no fijo como en las extrasístoles)
✅ Ausencia de pausa compensadora, especialmente en la fibrilación auricular
¿Cómo diferenciarlo de una extrasístole ventricular?
🔍 El fenómeno de Ashman es supraventricular: el origen del impulso está en las aurículas, pero la conducción ventricular es aberrante por motivos funcionales.
En cambio, la extrasístole ventricular:
- Aparece precozmente
- Tiene un intervalo de acoplamiento fijo
- Puede acompañarse de pausa compensadora
- Normalmente tiene un vector inicial anormal (porque se origina en el ventrículo)
Reconocer estos patrones ayuda a evitar errores diagnósticos e intervenciones innecesarias.
Conclusión
El fenómeno de Ashman es un ejemplo clásico de cómo el análisis cuidadoso de los ciclos RR y de la morfología del QRS puede evitar confusiones en el ECG. Es especialmente importante en pacientes con fibrilación auricular, en quienes el patrón corto–largo–corto puede enmascarar latidos con QRS ancho que no son ventriculares.
Esté atento: ¡un QRS ancho no siempre es una extrasístole ventricular!
Referencias
- Scheffer MK, De Marchi MFN, de Alencar Neto JN, Felicioni SP. Eletrocardiograma de A a Z. São Paulo: Manole, 2024.
- Issa Z, Miller J, Zipes D. Clinical Arrhythmology and Electrophysiology: A Companion to Braunwald’s Heart Disease. 3.ª ed. Philadelphia: Elsevier; 2019. 752 p.









