La repolarización ventricular es uno de los temas más importantes y complejos de la cardiología. En el ECG está representada por el segmento ST y la onda T, el “complejo ST-T”.

Al analizar la repolarización podemos identificar una gran variedad de condiciones, desde emergencias cardiológicas hasta trastornos hidroelectrolíticos y síndromes genéticos. Dada la importancia del tema, y antes de profundizar en la interpretación del complejo ST-T, vamos a entender los principios básicos de su fisiología y cómo medir la repolarización ventricular en el ECG.

Entendiendo la repolarización ventricular

La repolarización ventricular es el proceso por el cual las células del corazón restablecen su equilibrio eléctrico después de la despolarización. Esto ocurre mediante un movimiento de iones: los iones de potasio (K+) salen de las células, mientras que la entrada de sodio (Na+) y calcio (Ca2+) queda bloqueada. Este flujo y reflujo de partículas eléctricas restablece el potencial de membrana de las células y las deja listas para el siguiente ciclo.

En el ECG, el complejo ST-T es el resultado de la diferencia de tiempo con que las distintas capas del músculo cardíaco se repolarizan. Como la capa externa (epicardio) se repolariza antes que la capa interna (endocardio), esa diferencia de tiempo genera un flujo de corriente eléctrica que captan los electrodos y que forma el complejo ST-T en el trazado.

¿Cómo medir correctamente el complejo ST-T?

Al contrario de lo que muchos imaginan, el análisis de la onda T no comienza en su deflexión visible, sino en el punto J, que corresponde al final del complejo QRS y al inicio del segmento ST. Este detalle es fundamental, porque la repolarización ventricular debe entenderse como un evento único y continuo, en el cual el segmento ST y la onda T son partes inseparables. Por eso, la nomenclatura que recomendamos es referirse al complejo ST-T, y no a cada elemento por separado.

Otro punto importante es que la evaluación de la simetría de la onda T, criterio esencial para distinguir las alteraciones primarias de la repolarización (como las debidas a isquemia o a trastornos electrolíticos) de las alteraciones secundarias (como las que se ven en los bloqueos de rama o en las hipertrofias ventriculares), siempre debe comenzar a partir del punto J. De este modo, la onda T pasa a analizarse en todo el contexto del complejo ST-T, respetando la continuidad fisiológica del fenómeno eléctrico.

Otro aspecto técnico relevante es la delimitación del final de la onda T, que puede establecerse trazando una tangente desde el nadir de su porción descendente hasta la intersección con la línea de base. Este método permite una definición objetiva de los límites de la repolarización y facilita la estandarización del análisis electrocardiográfico. Al aplicar esta sistemática, se hace evidente que las ondas T simétricas dentro del complejo ST-T suelen asociarse a trastornos primarios, mientras que las ondas asimétricas son típicas de alteraciones secundarias, resultantes de un QRS previamente alterado.

Por lo tanto, comprender la repolarización como un complejo ST-T integrado no solo garantiza mayor precisión técnica en la lectura del ECG, sino que también ofrece las bases para una interpretación clínica más segura. Este abordaje evita errores comunes en la práctica médica y refuerza que no existe un “segmento ST” disociado de una “onda T”, sino un continuo que describe íntegramente el proceso de repolarización ventricular.

Evaluación de la repolarización ventricular: onda T simétrica y asimétrica.
Evaluación de la repolarización ventricular: onda T simétrica y asimétrica.

Además, es importante reconocer que el complejo ST-T puede ser anormal de diferentes maneras. Estas alteraciones no se limitan a la inversión de la onda T, sino que también pueden ocurrir cuando el complejo es positivo. En los trastornos primarios de la repolarización, por ejemplo, es posible observar el supradesnivel del segmento ST o la presencia de una onda T hiperaguda, ambos caracterizados por la simetría del complejo. En cambio, en los trastornos secundarios, también pueden presentarse supradesniveles, pero en este caso suelen mostrar un patrón típicamente asimétrico, que refleja la influencia de una despolarización ventricular anómala.

Por lo tanto, ya sea en patrones positivos o negativos, la evaluación de la simetría y del contexto clínico es lo que permite distinguir entre trastornos primarios y secundarios de la repolarización ventricular.

Interpretación de la repolarización ventricular

Diagrama de flujo: ante una alteración del ST-T, evaluar la morfología de la onda T para clasificarla como primaria o secundaria
Diagrama de flujo que representa la forma correcta de interpretar las anomalías del complejo ST-T.

Alteraciones primarias de la repolarización ventricular

Las alteraciones primarias de la repolarización ventricular se deben a cambios directos y uniformes en el potencial de acción de las células del corazón. Estas anomalías son predominantemente de origen eléctrico y pueden ser provocadas por diversos factores, como isquemia, uso de ciertos fármacos, desequilibrios electrolíticos (sodio, potasio, calcio, etc.) o enfermedades genéticas conocidas como canalopatías. Estos son los ejemplos más comunes de alteraciones primarias de la repolarización ventricular:

  • Oclusión coronaria aguda (OCA): La primera manifestación de la OCA en el ECG es la onda T hiperaguda, que tiene las siguientes características: gran amplitud, base ancha y simetría. Con la evolución del cuadro, esta alteración de la repolarización progresa hacia el clásico supradesnivel del segmento ST, un signo crucial de isquemia miocárdica y uno de los principales hallazgos del infarto agudo.
Onda T hiperaguda. Ondas T amplias, de base ancha y simétricas en las derivaciones del plano horizontal.
Onda T hiperaguda. Ondas T amplias, de base ancha y simétricas en las derivaciones del plano horizontal.
  • Trastornos hidroelectrolíticos: Por ejemplo, en la hiperpotasemia esta alteración se manifiesta como una onda T puntiaguda, simétrica y de base estrecha, a menudo descrita como “onda T en tienda de campaña”. Con frecuencia decimos que la onda T de la hiperpotasemia es simétrica “en sí misma”, porque consideramos solo la onda T (desde su inicio virtual e inespecífico) y no el complejo ST-T.
Hiperpotasemia. Observe las ondas T picudas y simétricas en sí mismas.
Hiperpotasemia. Observe las ondas T picudas y simétricas en sí mismas.
  • Inflamación: Por ejemplo, en la pericarditis los cambios del complejo ST-T tienden a ser difusos, es decir, aparecen en casi todas las derivaciones y no en un área específica, como en la OCA. La principal alteración es el supradesnivel del segmento ST, que en general no supera 5 mm y puede acompañarse de una onda T más simétrica. También es común observar infradesnivel del segmento ST en las derivaciones aVR y V1, debido a su posición opuesta respecto del eje eléctrico del corazón.
Pericarditis aguda. El electrocardiograma muestra taquicardia sinusal, supradesnivel difuso del segmento ST, infradesnivel del segmento ST en V1 y aVR e infradesnivel del segmento PR.
Pericarditis aguda. El electrocardiograma muestra taquicardia sinusal, supradesnivel difuso del segmento ST, infradesnivel del segmento ST en V1 y aVR e infradesnivel del segmento PR.
  • Canalopatías: Como ejemplo, el síndrome de Brugada se diagnostica por un patrón específico en el ECG. Su característica principal es el supradesnivel del segmento ST de 2 mm o más en las derivaciones V1 y/o V2, que puede aparecer de forma espontánea o tras el uso de fármacos bloqueadores de los canales de sodio.
Patrón de Brugada tipo 1. Morfología típica del patrón de Brugada tipo 1 en las derivaciones V1 y V2, con elevación en cúpula del segmento ST > 2 mm seguida de un descenso rectilíneo y una onda T negativa.
Patrón de Brugada tipo 1. Morfología típica del patrón de Brugada tipo 1 en las derivaciones V1 y V2, con elevación en cúpula del segmento ST > 2 mm seguida de un descenso rectilíneo y una onda T negativa.

Alteraciones secundarias de la repolarización ventricular

Las alteraciones secundarias de la repolarización ventricular son aquellas que no surgen de un problema directo en el proceso de repolarización, sino como consecuencia de la despolarización ventricular o de alteraciones contráctiles o geométricas de los ventrículos. La característica principal que define estas alteraciones en el electrocardiograma es la asimetría de la onda T.

  • Hipertrofias: Como consecuencia de la despolarización afectada por la probable hipertrofia del músculo cardíaco, el complejo ST-T puede alterarse de diferentes maneras. Un ejemplo práctico es el patrón de strain causado por la hipertrofia ventricular izquierda. Este patrón suele manifestarse con inversión de la onda T e infradesnivel del segmento ST. Esta alteración tiende a acompañar el avance de la hipertrofia ventricular.
Hipertrofia ventricular izquierda. ECG que muestra la hipertrofia junto con el patrón de strain.
Hipertrofia ventricular izquierda. ECG que muestra la hipertrofia junto con el patrón de strain.
  • Bloqueos de rama: En estos casos, el complejo ST-T se desvía en dirección opuesta a la deflexión principal del complejo QRS. La presencia de supradesniveles del segmento ST puede confundirse con alteraciones isquémicas.
Bloqueo de rama izquierda. Observe la presencia de alteraciones secundarias de la repolarización ventricular.
Bloqueo de rama izquierda. Observe la presencia de alteraciones secundarias de la repolarización ventricular.
  • Miocardiopatías genéticas: Por ejemplo, la miocardiopatía hipertrófica causa alteraciones de la repolarización ventricular debido al aumento de la masa muscular y a la fibrosis del miocardio. En el ECG, esto se manifiesta típicamente como una onda T negativa y asimétrica. Una variante específica, la miocardiopatía hipertrófica apical (síndrome de Yamaguchi), presenta un patrón aún más llamativo: cerca de la mitad de los casos muestra una inversión gigante de la onda T en las derivaciones precordiales, con una amplitud superior a 10 mm.
Síndrome de Yamaguchi. Criterios de voltaje de hipertrofia ventricular izquierda y ondas T negativas gigantes (> 10 mm).
Síndrome de Yamaguchi. Criterios de voltaje de hipertrofia ventricular izquierda y ondas T negativas gigantes (> 10 mm).

Referencias

  1. Scheffer MK, De Marchi MFN, de Alencar Neto JN, Felicioni SP. Eletrocardiograma de A a Z. São Paulo: Manole, 2024.
  2. de Alencar, J. N., de Andrade Matos, V. F., Scheffer, M. K., Felicioni, S. P., De Marchi, M. F. N., & Martínez-Sellés, M. (2024). ST segment and T wave abnormalities: A narrative review. Journal of electrocardiology, 85, 7–15.
  3. Este artículo también contó con la valiosa participación de Bernardo Augusto Silveira Corrêa.